Los Siete Minutos de Terror en el Planeta Marte

Un articulo Escrito por nuestro amigo el Ing. Louis J. Taylor S. actual Presidente de la Asociación Panameña de Aficionados a la Astronomía  (APAA).

_ Ivan Walkes (Productor)

Este 5 de agosto se culminará un hito en la astronáutica interplanetaria: la NASA enviará un nuevo “rover”, vehículo motorizado, al planeta Marte. Sin embargo, a pesar de que este robot ultramoderno sí explorará la veracidad de si hay o hubo vida en Marte, la importancia de la noticia no reside tanto en su gran utilidad ni en su funcionamiento, como tampoco en los nuevos avances en biología espacial que posiblemente nos pueda enviar… No, nada de eso, su novedad y su riesgo va a ser su aterrizaje.


 

El Curiosity, nombre del rover, es tres veces más pesado y dos veces más grande que los vehículos utilizados en las misiones Mars Exploration Rovers anteriores de la NASA. Mide 2.7 metros de longitud lo que lo hace casi del tamaño de un minibús terrestre. Este súper artefacto no utilizará cojinetes ni amortiguadores para aterrizar en Marte, sino un sistema complejo de escudo térmico, paracaídas, retrocohetes y cuerdas que suspenderán el vehículo por unos segundos para posarlo suavemente sobre el suelo marciano, desconectar los cables y dejar que el rover funcione con autonomía, sin que tenga ningún contragolpe, cero error, durante toda esta maniobra. Se pasará de veintiún mil kilómetros por hora a cero en sólo siete minutos a lo que la NASA lo ha llamado los siete minutos de terror.

Pero, ¿por qué malgastar millones de dólares en un sistema tan complicado cuando lo mejor era una técnica más sencilla, barata y segura? Pues, porque aunque el rover tiene sus propios objetivos, la meta principal de todas estas misiones hacia el planeta rojo, es que los seres humanos algún día pongan el pie en él. Y una misión de esa naturaleza no es liviana. La cápsula que cumpla dicho cometido deberá ser de gran peso ya que transportará hombres y mujeres más sus equipos de sobrevivencia. Ha llegado pues el momento de conocer cómo aterrizar vehículos grandes y pesados en Marte.

Esos siete aterradores minutos nos darán la respuesta tanto si acierta como si fracasa, claro está, que lo segundo no es lo que se desea. Una vez que el Curiosity esté posado en suelo marciano, procederá con sus estudios, y otra cosa novedosa: Mientras los anteriores rovers sólo analizaban geológicamente las rocas, éste las examinará con pruebas biológicas lo que nos dará las respuestas de si la vida pudo haberse producido en nuestro vecino planetario.

Enhorabuena, Curiosity, las expectativas están en que todo… todo saldrá bien.

Celebración Curiosity la maquina
Primeras vistas de Curiosity en Marte